Respirar es la manera de dispersar serenidad por mi cuerpo. Para relajarme, respiro profundo y lentamente. Inhalo gradualmente, permito que mis pulmones se llenen de aire. Cuando exhalo, me tomo el tiempo para controlar mi respiración y entonces sale de mi cuerpo a un ritmo estable.
Hago una pausa y escucho el aire que circula dentro y fuera de mi cuerpo. Evito que la respiración sea breve, poco profunda y que termine en mi pecho. En lugar de eso, me aseguro de respirar profundamente.
Por la mañana, cuando salgo al aire libre, respiro la frescura del rocío de la mañana.
Depurar mi cuerpo con aire fresco me ayuda a empezar bien mi día. Disfruto respirar aire libre de contaminantes.
Mi vida está libre de los efectos del cigarro. No fumo y me mantengo lejos de los lugares donde se fuma para proteger mis pulmones.
Como resultado, respiro con facilidad.
Algunos días cuando mi horario me mantiene a un mismo ritmo apresurado, respirar me ayuda a ser más productivo(a) y a tener más energía.
Enviar oxígeno a mi cerebro maximiza el poder de mi cerebro.
Concentrándome en cada respiro, envío una potente fuerza limpiadora que circula por mi cuerpo. Respiro con fuerza y saco mi estrés. Cuando estoy agotado(a), tomo un receso para respirar y aclarar mi mente, volver a concentrarme y liberar mi cuerpo del estrés.
Preguntas de reflexión personal.
1. ¿Qué tipo de ejercicios puedo hacer para incrementar la profundidad de mi respiración?
2. ¿Qué cambios de vida puedo hacer para fortalecer mi sistema respiratorio?
3. ¿Evito concientemente los contaminantes?
Comentarios recientes